QUE NO LE CUENTEN: Por Mario Alberto Medina

 

Me transporto a mi trabajo; viajo en Metro y autobús. Muchos me miran como “bicho raro”. Trato de interpretar a quienes me observan con mi cubre bocas, careta y guantes evitando tomarme de un tubo o de un asiento. Quienes cubren perfectamente su cuello o la barbilla con su cubre bocas, parece que me califican de “exagerado”.

Yo, por mi parte, observo a una señora, como en la “normalidad pasada”, que se va maquillando, enchinándose las pestañas con una cucharita o el que va comiendo unas papitas, o a quienes no hacen caso de la advertencia de que “hablar, gritar o cantar –aun con cubre bocas- también puede infectar el COVID”. Ya en mi casa veo un mensaje de esos que se mandan vía Whatsapp: “Hasta que tienen un familiar muerto por COVID, entienden que deben de ponerse cubre bocas y cuidarse”.

Traigo todo esto a cuento porque el pasado jueves escuché la entrevista que la periodista Denisse Merker le hizo a la Subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Martha Delgado Peralta donde ésta explicó lo que están significando las negociaciones para poder comprar las vacunas cuyas pruebas parecen están siendo exitosas.

La funcionaria afirmó: “se va bien”, y que la relación con los países donde se ha avanzado más en la creación de la anhelada vacuna es muy buena, incluso con China, pero reconoció que en el momento que esté la inoculación no va a llegar de inmediato.

Anotó que en el primer año, sólo el 20% de los mexicanos podrá tener la vacuna y que se aplicaría en primer lugar, desde luego, al sector médico, adultos mayores y a quienes tengan enfermedades de alta morbilidad como diabetes. Es importante pues, seguirnos cuidando, atender las medidas sanitarias y de protección que nos han repetido hasta el cansancio. En el mejor de los casos la inmunización podría empezar a finales del año. Su aplicación significará un proceso muy complicado por lo que significa aplicar millones de vacunas en todo el país.

Sería muy importante, como afirmó la funcionaria de la SRE, que México lograra concretar que nuestro país sea una de las sedes donde se produzca la vacuna, incluso, que sea uno de sus distribuidores, lo que le permitiría -esto lo digo yo-, tener toda la necesaria y aplicársela a la población mexicana.

México era un reconocido productor de vacunas, pero ante la “salida fácil” de comprarlas más baratas”, se dejaron de producir aquí, pero además no se tuvo la visión, desde el punto de vista de seguridad nacional de la importancia de seguirlas produciendo aquí, porque nos permitía ser autosuficientes aunque fueran un poco más cara su producción, pero al mismo tiempo nos hubiera permitido avanzar en materia de investigación.

Claro, en México y en el mundo, quisiéramos dejar estar hablando o escuchando noticias sobre la pandemia, de los miles de contagiados todos los días, de las miles de muertes acumuladas. Ojalá este tema quede pronto en el pasado, y en esto, sí, el periodismo tiene un compromiso de informar, pero de informar bien, con responsabilidad, con ética.

El papel del periodista es investigar, denunciar errores y corruptelas, incompetencias, pero además en estos casos, como el de la pandemia, es el de informar con profesionalismo y ser un orientador de una población que por ignorancia, desinformación o vale madrismo sigue sin tomar las medidas de cuidado necesarias.

Muchos medios, por fortuna, están jugando este papel de orientadores, pero otros lamentablemente, noche a noche y por las mañanas, algunos conductores de noticieros, como si fuera consigna, como parte de una estrategia de guerra, buscan descalificar y no calificar.

Por su parte el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, si bien ha enfrentado una guerra de intereses políticos y económicos descalificando sus medidas sanitarias y sus cálculos matemáticos, es claro, a partir de opiniones de expertos nacionales e internacionales, que se han cometido errores que pocas veces ha reconocido como es el asunto de ponerse o no el cubre bocas, el apostar a fechas fatales de lo que puede ocurrir o su negativa de hacer pruebas masivas como sí las está haciendo el gobierno de la Ciudad de México y reconocer que hacer uso del cubre bocas de manera correcta permitirá relanzar con mayor éxito la economía del país.

Aquello de que si López Gatell es un “galán de la telenovela”, es parte de la grilla para responsabilizarlo en todo o como cuando se afirma que las fallas “son producto del modelo de gestión de un gobierno más proclive a la improvisación que a la planeación”, sobre todo cuando estamos ante una enfermedad nueva que apenas se está conociendo su comportamiento y de cómo poder atacarla, lo mismo cuando se le adjudica toda la responsabilidad, cuando los gobiernos estatales son libres e independientes de aplicar sus propias medidas en el momento de estar en desacuerdo con los planteamientos del centro.

Aquí los actores, es decir, todos los mexicanos, debemos de repensar lo que significa la pandemia y sus consecuencias -que ya las estamos sufriendo-, y hacer conciencia de lo que representa cuidarnos a nosotros para proteger a los demás. Los medios deben seguir teniendo claro que su papel es el de informar, denunciar y criticar, sí, pero no únicamente como inquisidores.

Todos, sociedad, medios de comunicación y autoridades debemos asumir responsablemente el papel que nos toca y entender que vamos en un mismo barco donde no hay más salida y la única que nos queda es la ciencia: la llegada de un medicamento y de una o varias vacunas. Ojalá sea pronto, pero quién sabe. ¡Que nos quede claro!

Que no le cuenten…
Más que interesante es la currícula de quien desde el jueves pasado es el nuevo titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, el Ingeniero Jorge Arganis Díaz Leal. Destaca el haber sido Secretario Particular del Presidente Fundador del grupo ICA, el Ing. Bernardo Quintana Arrioja, quien murió en agosto de 1984. La trayectoria de Arganis en la ingeniería es de destacar, pero sobre todo fue una de las personas más cercanas y de mayor confianza del Ingeniero César Buerostro, ya fallecido, quien llegó a ser secretario particular del General Lázaro Cárdenas y amigo del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas.

Arganis siempre estuvo cercano a don César quien participó en la conformación de la Corriente Democrática allá por 1997, y fue precisamente ahí donde conoció al joven tabasqueño, Andrés Manuel López Obrador. Don Jorge, tiene una ventaja, sabe operar, y otra muy importante, que el presidente confía en él. Y hablando de cambios, ya se vienen mudanzas en el gobierno que encabeza Claudia Sheinbaum.

Sergio Perdomo
Sergio Perdomo Casado, originario de Michoacán, cuenta con licenciatura en Ciencias de la Comunicación por la UNAM. Desde hace 37 años trabaja en los noticiarios de NRM Comunicaciones. Cotidianamente cubre información que se genera en la Cámara de Diputados, INE, TEPJF, TECDMX, noticias y comentarios de información del día a día.

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