“El Guardagujas”, invitación a subirse al tren de la vida; Juan José Arreola

“El Guardagujas”; análisis

Juan José Arreola, a mi parecer encontró a través de la literatura fantástica un modo de expresarse y mostrar al mundo un lugar donde las cosas pueden tomar otro rumbo, tal es el caso del cuento “El Guardagujas”, en donde la imaginación nos puede llevar a escenarios fantásticos, desde los cuales se puede reír, cambiar y criticar, lo que sucede en la realidad.

Arreola nos invita a subirnos al tren de la vida, sin preocuparnos de la ruta, tiempo y destino final.

Hay que señalar, que la obra de Franz Kafka, influyó en su lector, el escritor mexicano Juan José Arreola, y es de los escritores universales que lo marcan y así por ejemplo en la obra “El Guardagujas”, que es un cuento sobre trenes, muestra una situación llena de simbolismos, como en La Metamorfosis” de Kafka.

En el cuento “El Guardagujas”,  que es un cuento sobre trenes, donde la situación es absurda, un hombre espera un tren, usa las iniciales T., el hombre no puede llegar a donde quiere ir.

El Guardagujas, de Arreola, le plantea al lector, no solo el reto de encontrar la realidad dentro del cuento sino también el desafío de reevaluar la manera en como el lector mismo determina lo que es real y lo que no, en su propia vida.

Juan José Arreola da una interpretación del mundo a mediados del siglo XX, a los sucesos del viejo guardagujas como una respuesta al materialismo y al existencialismo.

Arreola que es de los escritores más cultos de México, utiliza este cuento para criticar y burlarse de su sociedad por medio del uso del anonimato, la exageración y el simbolismo del tren y del tiempo. Se burla de la constante dependencia que tenemos hacia lo material.

Presenta ridículas situaciones con ironía y se ríe de las personas absorbidas por todos los “engaños” y “espejismos” de su sociedad y de que nunca se van a poder liberar de ellos.

Arreola se burla de que los pasajeros compran boletos y confían en la empresa, pero la empresa no siente que le debe nada a cambio. Propone que los pasajeros se deberían de subir al tren de la vida sin preocuparse de la ruta que abordan, ni del tiempo y su destino final.

Sugiere que el viaje se debe apreciar tal y como es, sin dar importancia al tiempo del viaje y los obstáculos que se tengan que enfrentar.

La duración completa del cuento es sólo unos minutos, lo que dura la conversación entre el pasajero y el viejo guardagujas. El tiempo en el cuento oculta, revela y fundamenta lo dicho y lo no dicho. Es tan importante que se convierte en un personaje. Es en el tiempo donde la oportunidad de un ambiente de espera nace. Es en el tiempo donde un estado vacío permite que el pasajero y el viejo guardajugas simplemente estén como son.

En este cuento se narra la historia de un forastero, que desea llegar a un lugar llamado T. Mientras el forastero espera a que llegue el tren, se encuentra con un viejecillo (El Guardagujas). Él le empezará a contar historias de cómo se manejan algunos trenes y en general el sistema ferroviario del lugar.

Sus relatos son de gran imaginación y de mucha libertad. Dentro de su narrativa en general “parece apoyarse en una paradoja; quiere ser realista por esencia. Sin embargo, su realidad es ficticia.

Es claro que alrededor de la trama todo lo extraño que acontece en las historias del tren es pura ficción, pero una parte es muy real y la vivimos a diario al tomar un transporte como el Metro.

Y así Arreola nos recuerda además que en todo momento estamos controlados y bajo reglas estrictas, ocultismos que ni siquiera conocemos, siempre alguien nos esta gobernando.

Sergio Perdomo
Sergio Perdomo Casado, originario de Michoacán, cuenta con licenciatura en Ciencias de la Comunicación por la UNAM. Desde hace 37 años trabaja en los noticiarios de NRM Comunicaciones. Cotidianamente cubre información que se genera en la Cámara de Diputados, INE, TEPJF, TECDMX, noticias y comentarios de información del día a día.

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